sábado, 13 de diciembre de 2014

Observaciones

I

El hombre permanece erguido, en una habitación vieja poblada con ventanas de cristal que reflejan una realidad exterior que adquiere cierto matiz poco frecuente. Fuera ha terminado de llover, la calle está empapada y la luz resbala por los cristales que han adquirido una textura pegajosa desde el interior; esa luz anaranjada llena de vida esa calle nocturna pero sin embargo el interior de aquella permanece a oscuras, como si nada se atreviera a interrumpir el sepulcral silencio de aquel hombre sin nombre ni futuro. Se pueden distinguir bien los coches aparcados y varios edificios contiguos repletos de ventanas que muestran un contenido muy peculiar. En cada una de esas ventanas hay una habitación iluminada, algunas con tonos verdosos y otros con una luz más natural pero en todos ellos hay una mujer sentada en una silla mirando tristemente al frente. El hombre desconocido avanza un paso y se pega al cristal en su rol de observador, mira atentamente la escena y descubre sorprendido que todo aquello parece muy extraño.

II

Una habitación en particular reclama su atención, hay una mujer sentada con un vestido veraniego y desde su posición logra ver las piernas de un hombre, va con traje de pantalón negro y unos zapatos a juego que debido a la distancia no logra identificar. Está de espaldas a la mujer y parece estar a punto de marchar en dirección opuesta. A los pocos segundos, antes de que el observador pueda despejar el vaho del cristal con su manga, el hombre se va y desaparece de la habitación. La mujer se queda ahí sentada, indiferente a la presencia o ausencia de alguien; no es consciente de que está siendo observada, simplemente mira al frente ajena al mundo real. Parece asiática, sus ojos son oscuros y hay ausencia total de felicidad en su rostro. Simplemente permanece ahí, sentada a pocos metros de la ventana dejando escapar el tiempo. El observador se aparta un poco de la ventana, siente miedo y no sabe por qué, todo parece muy extraño, la calle se ha convertido en otro mundo, aquellos edificios esconden un terrible secreto y él es sólo es consciente de su existencia pero no puede determinar la naturaleza de toda aquella peculiaridad.

III

Surge una pequeña emoción en su interior, siente curiosidad y motivado da un paso al frente mirando de nuevo aquel escaparate de figuras femeninas. Todo permanece igual, no le cuesta identificar a la mujer; no entiende por qué ella le resulta tan especial pero allí sigue, incapaz de separarse de la ventana, observándola en secreto, cubierto de oscuridad y misterio, mirando aquel ser anónimo, de mirada perdida y postura rígida. Entonces vuelva a alejarse, siente en su interior que algo no marcha bien y decide dar unos pasos atrás, tiene que escapar, se dirige hacia la derecha y abriendo la puerta sale al exterior donde ve un pasillo inclinado y resbaladizo que parecen conducirlo directamente a la calle. Hay una altura considerable y no hay barandilla que le proteja de una posible caída. Sin embargo, tiene suerte y con un arriesgado salto consigue aferrarse a la puerta de enfrente y entrar en la casa sin mirar atrás. Cierra la puerta a su paso y deja atrás ese mundo desconocido.

IV

Cuando se gira la puerta se atranca y parece haberse cerrado para siempre. Intentaría volver a abrirla para comprobar si aquella realidad ha cambiado pero directamente pero un sonido incesante le separa de su obsesión. Aparecen dos hombres con abrigos negros apuntándolo con pistolas; son negras y el hecho que lleven silenciador le resulta impactante, apenas tiene tiempo a reaccionar, lo tumban contra la pared y al igual que otras dos personas que parecen traer detrás. Uno de los hombres le comunica que son la policía y que quedan detenidos. En aquel momento se gira para comprobar la identidad de los otros dos, efectivamente son dos viejos conocidos pero no puede recordar que hacían en aquel lugar y menos aún averiguar el motivo de la detención, la cual empieza adquirir un matiz extremadamente violento. Todo lo resulta extraño y se lamenta de no haber reaccionado a tiempo, no han enseñado placa de policía, no van vestidos como tales y aunque puedan ir de paisano las pistolas con silenciador le ponen muy nervioso. Intenta ver la escena girando el cuello pero tiene las piernas cargadas por la adrenalina y sus brazos doloridos parecen a punto de romperse; respira fuertemente y antes de que pueda tomar la decisión de enfrentarse a aquellos hombres armados golpean sus piernas y lo ponen de cuclillas contra la pared. Uno de ellos le coloca la pistola sobre la nuca y se escuchan risas y un pequeño disparo atenuado por la presencia del silenciador.

V

La bala entra en su cráneo por la nuca, perfora gran parte de su cerebro rebotando en la parte del hueso frontal para quedar adherida del sistema límbico. Ya está muerto, siente como si todo su ser se desgarrara en dos, un frío atronador y todavía escucha las risas infernales de aquellos dos seres mientras sale de su cuerpo. Se escucha un rasguido y a los pocos segundos ve su cuerpo en el suelo. Los hombres armados siguen riendo y los otros dos se arrodillan asustados ante la visión de su propio destino. El observador flota en el aire, su cuerpo está traslúcido, parece un pez, sus extremidades inferiores se funden en el aire y desaparecen difuminadas en extrañas fibras que lo comunican con el mundo. Mira atentamente la cara de aquellos dos viejos amigos, ve su miedo pero no lo comparte, todo está tranquilo, ahora navega por un mar de aire cálido y silencioso que diluye los malos recuerdos. Les gustaría poder hablarles, decirles que unos minutos todo terminará y que no deben preocuparse de nada, pero no puede, nadie le ve, nadie le escucha, apenas existe en ese y otro mundo. Entonces se lamenta un poco por no haber luchado por su vida, pero finalmente acepta su destino, se escabulle de aquel mundo, corta la comunicación con su cuerpo maltrecho y flota hasta diluirse en un mar de luces anaranjadas. En algún lugar siguen aquellas risas, pero a él ya nada le importa. Enfrente tiene una luz amarilla. La mira y se pierde en su contenido.

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